Al Pan, Pan; y al Vino, Vino

Como he dicho varias veces, los psicólogos no somos los profesionales con mejor prensa. Entre otras, una de las críticas (prejuicio) que se nos suele hacer -como todas, en realidad- toca directamente a la técnica: "para ir a hablar con un tipo, que encima no lo conozco, y contarle mis problemas, para eso hablo con un amigo."

Psicoanálisis... ¿Para qué?

"Se trata de una estudiante de medicina que en un momento dado suspende sus estudios. Luego de haber tenido continuidad y buenos resultados hasta más allá de la mitad de su carrera, se encuentra ahora estancada: tiene uno o dos finales que no logra aprobar. Se encuentra muy afligida por ello, dado que era muy importante para su madre que ella fuese médica. Así las cosas, surge que en realidad, su madre nunca le había pedido que sea médica; ni siquiera le había pedido que estudiase una carrera universitaria. Es en ese momento que adviene un recuerdo de la paciente, de cuando tenía 9 años y su padre había muerto hacía poco tiempo. Se recuerda a sí misma sentada junto a un sillón en el que su madre tejía mientras miraba una serie de médicos que se llamaba Dr. Kildare, protagonizada por Richard Chamberlain. Su madre no se perdía ningún capítulo de la serie de médicos.

El Complejo de Edipo: entre la moral y las leyes naturales

Hace unos años leí una noticia que llamó inmediatamente mi atención: se trataba de Jorge, un joven homosexual mexicano a quien su propia madre ofreció el vientre para alojar a su primogénito- al hijo de su hijo, su propio nieto-,  concebido por la ciencia, por medio de fertilidad asistida. Al parecer- además del amor parental-, los padres del muchacho justifican la situación como una suerte de devolución de favores: hace algunos años el muchacho había donado un riñón a su padre, salvándole la vida. Luego volveré a la noticia.

Matrimonio gay y adopción: El problema de la libertad

Hace algunos años asistimos a uno de los más polémicos debates sobre la igualdad y los derechos humanos de nuestra historia. Independientemente de sí este debate es o no el tema más importante al que debe prestarse atención en la actualidad, lo cierto es que su definición terminará por decir mucho acerca de nuestra sociedad, nuestros sistemas de creencias, nuestra concepción de igualdad, de derechos, y hasta de democracia. Pero esto no es todo. Un aspecto central de este debate es el referido a la adopción: que las personas del mismo sexo tengan el derecho de ser padres adoptivos sin tener que recurrir a estrategias tramposas, y sobre todo que los hijos adoptivos puedan gozar de los derechos de los que goza cualquier hijo con relación a sus padres (herencias, pensiones, sucesiones, etc.). Esto en rasgos generales.

¿Atacar los síntomas o pensar en sus causas?

Sin entrar en cuestiones puramente conceptuales, digamos que quien recurre a un profesional de la salud de manera voluntaria lo hace porque ha detectado que tiene un síntoma de que algo no anda bien: una manifestación de que algo no funciona correctamente, lo que antes funcionaba para determinadas situaciones ya no funciona. Por ejemplo, aquel que cuando se sentía aburrido lograba salir de ese estado prendiendo el televisor y mirando el noticiero, y de pronto se encuentra con que al hacer eso se aburre más aun.  Si este estado de aburrimiento termina por extenderse a otras actividades, el sujeto llega al consultorio del psicólogo: "no sé qué me pasa, todo me aburre, nada me satisface, no sé qué hacer con mis días".

Los sueños... ¿Sueños son?

Misteriosas creaciones de nuestra psiquis, los sueños se han transformado con el paso del tiempo en un misterio que ha llamado la atención tanto de los científicos, filósofos e investigadores de mayor renombre, como también han sido parte fundamental de la historia y ritos de culturas milenarias, así como también han servido de apoyo para tomar decisiones que hoy en día consideramos históricas, que han marcado el camino hacia el mundo en el que hoy vivimos.

Algunos Mitos y Leyendas sobre "ir al psicólogo"

Los psicólogos- sobre todo los psicoanalistas- no tenemos buena prensa, esto no es un secreto. No digo que ocurra con todos los profesionales, pero existe en el aire una extraña tensión, como una suerte de vapor que hace que el sentido común siempre esté a la mano como herramienta implacable de refutación ante la primera aparición del prefijo psi.

Lejos de intentar luchar contra esto, me interesa tan sólo aclarar algunas cuestiones, mitos diría, acerca de la labor del psicólogo. Mitos misteriosamente edificados sobre la extraña y escurridiza idea del sentido común. Ojo, esto no excluye la existencia de profesionales que día a día se esfuerzan por hacer su trabajo lo suficientemente mal como para degradar hasta lo impensado la profesión. Quiero decir, psicólogos que dan razones sobradas para que la gente dude de ellos y de la profesión en general... aunque no todos los profesionales seamos de la misma calaña.